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domingo, 24 de mayo de 2020

Los puentes de Madison County



Hace no mucho llegó a mis manos, como un regalo, el libro "I ponti di Madison County", así en italiano. Tenía muchas ganas de leer esta novela. No la conocía, tampoco a su autor, hasta que leí ciertas menciones de la obra en algunos textos de psicología, la historia servía como ejemplo de lo que es la melancolía en el amor. 

El libro durmió el sueño de los justos en mi estante, porque tenía cierto reparo en leer en una lengua que no es la mía. Ya tuve la experiencia con 'El lobo estepario', pero, para ser honesta, lo descargué también en español, por si las dudas, y en efecto alguna vez lo consulté. Al final hice frente a "I ponti di Madison County", y si bien leí mucho más lento que un libro en español, ¡lo logré! Pero bueno, quizá este sea un dato innecesario y para enmendar la falta, comentaré en este párrafo que el libro fue traducido en 40 lenguas, también está disponible es español, por supuesto; su idioma original es el inglés.

Estoy segura que mucha gente conoce la trama de 'Los puentes de Madison County', algunos habrán leído el libro y otros tantos habrán visto la película, protagonizada por Meryl Streep y Clint Eastwood. Para los que no, contaré un poco de la historia, sin afán de hacer 'spoiler'. 


El libro narra la historia de Francesca, una ama de casa italiana que migra a Estados Unidos, país natal de su esposo. Lleva una vida bastante rutinaria y por qué no, aburrida. Cuando su familia realiza un viaje a Illinois, y ella se queda sola en casa, conoce a Robert Kincaid, un fotógrafo que trabaja para el 'National Geographic', con quien vive cuatro días que le marcan la vida entera. 



Si alguien cuenta esta historia bajo el manto de la lógica: "Cuatro días de amor intenso y 25 años de duelo", es posible que parezca patética. Pero soy partidaria que la historia no importa tanto, como la manera en que te la cuentan y el autor del libro, Robert James Waller, la contó de una manera tan conmovedora que reactivó mi llorometro y se elevó hasta el nivel dos y casi tres. Sí, lloré... no inconsolablemente, pero lloré. 

El autor parte aclarando que la historia plasmada en las siguientes 174 páginas es real. Que fueron los hijos de Francesca los que le propusieron escribir la historia de su madre y que le entregaron tres diarios, una nota, tres cartas, algunas fotos y los recortes de algunos números de la revista... Unió todo ese material y dio vida a una de las novelas americanas más leidas: Los puentes de Madison County.



En esta obra Waller abunda en el detalle y creo que ese es su punto más fuerte. Si algún otro autor te diría "Bailaron en la cocina"; él casi casi te hará sentir que los estás viendo bailar, hablar y también haciendo el amor. En fin, tan bonita cuenta aquella historia, que es posible que te convenza que no es ilógica ni patológica; e incluso, los más moralistas podrían perdonarle la infidelidad a Francesca.

'Los puentes de Madison County' es un libro que me gustó mucho leer, aunque realmente me provocó un tanto de tristeza. Se lo recomiendo a quien peque de "La felicidad de sentirse triste".

Esta novela fue escrita en 1989 y publicada en 1992. Al momento vendió 50 millones de copias, según 'El País'. El autor cuenta en el mismo libro que el proceso de escritura partió con la llamada de los hijos de Francesca (la protagonista de la historia, luego de su muerte) al estudio de Waller, lo convencieron para encontrarse en un café y le entregaron los tesoros que su madre había guardado como testigos de su historia.

El éxito de la obra fue absoluto, tanto en las librerías, como en la pantalla grande. 

Mi evaluación personal: La historia se desarrolla en el momento más bonito del amor: el enamoramiento. Ese momento en el que el otro "no tiene defectos", y si los tiene se los perdonamos y no sólo... también los vemos como virtudes. Cortar en esta fase el amor es casi inhumano, porque toda la energía del amante está puesta en el objeto de su deseo y la pérdida es seguramente desoladora. Por eso hay tanto amor en la historia, porque no hubo tiempo para el desgaste, la convivencia... para desvelar el defecto del otro, aceptarse a pesar de ello y de ahí en adelante construir un amor propiamente dicho. Es una historia de 'amor' muy intensa, pero en mi opinión muy mediocre (como historia, no como escrito), y no digo por qué, para no contarlo todo. 

Su autor, Robert James Waller nació el 1 de agosto de 1939 en Iowa, Estados Unidos. Fue profesor, músico, fotógrafo y escritor. Escribió siete novelas, aunque 'Los puentes de Madison County' fue la más emblemática de su carrera.  Murió el 10 de marzo de 2017. 






Claudia Campanini. 

martes, 12 de mayo de 2020

El retrato de Dorian Gray



Se necesitaba tener mucho coraje para escribir una novela con contenido homoerótico, en 1890, cuando la homosexualidad no solo era considerada un pecado, sino también un delito. Oscar Wilde lo tuvo y creó su única novela: "El retrato de Dorian Gray", publicada primero en fragmentos y luego en libro.

Con esta novela Wilde daría señales sobre su orientación sexual castigada cinco años más tarde, con dos de reclusión, bajo la figura de "conducta indecente", en el Reino Unido de entonces. Fue señalado por el padre de su amante como homosexual, el autor lo llevó a la corte por difamación, sin embargo, el sentenciado fue Wilde. Este fallo fue prácticamente una condena a muerte porque mientras estaba preso contrajo meningitis, la causa de su deceso años después. 


Wilde tuvo una mente prodigiosa y su pensamiento quedó impreso en su obra. "El retrato de Dorian Gray" es una novela que invita a la lectura y es digna de relecturas. Abunda en frases que disparan a quemarropa, están perfectamente construidas y vale la pena conservarlas. Es un libro que confronta y a momentos perturba. 

Esta novela podría acomodarse dentro del subgénero de ficción, filosofía y psicología por los fuertes componentes de hedonismo (tendencia de la búsqueda del placer) o narcisismo, por ejemplo, pero en realidad está clasificada dentro del terror gótico, quizá por su contenido Faustiano (intercambio de favores con el mal).

En cuanto al argumento: Dorian Gray es un joven de una belleza particular que llega a desestabilizar emocionalmente al pintor Basil Hallward, sin embargo, no desalienta su talento. Con él como modelo el artista logra una de sus mejores obras: el retrato de Dorian Gray que se convertirá en el reflejo del alma del joven, misma que cambiará para siempre bajo la contundente y quizá siniestra influencia de Lord Henry. 


La novela le dio al autor un éxito rotundo, pero también le dio elementos a la corte para juzgarlo. Fragmentos de su obra fueron leídos en su juicio como prueba de su homosexualidad. Wilde refutó argumentando que no se puede juzgar a un autor por lo que escribe.

Wilde vivió para ver el éxito de su vida y de su obra. También vio la libertad luego de prisión, sin embargo, ya enfermo, y con la reputación dañada para siempre, Wilde murió en la pobreza, el anonimato, la soledad y el destierro.

Oscar Wilde nació el 16 de octubre de 1854 en Irlanda. Estuvo casado y tuvo dos hijos, pero su romance más intenso fue con Alfred Douglas. Wilde fue periodista, prolífico dramaturgo, cuentista y poeta. Murió a los 46 años en París.


Claudia Campanini. 

sábado, 2 de mayo de 2020

Paula


"Escucha, Paula, voy a contarte una historia, para que cuando despiertes no estés tan perdida", así empieza Isabel Allende una extensa carta dedicada a su hija mayor cuando, a los 27 años, se debatía entre la vida y la muerte. El resultado del texto se convirtió en su séptima novela.


A lo largo de las 366 páginas del libro, la autora detalla la dolorosa involución de su hija y su propio viacrucis por "el pasillo de los pasos perdidos" del hospital de Madrid, mientras aguardaba que su primogénita vuelva a la vida, y en una segunda parte, en su casa en Estados Unidos, donde solo un milagro habría servido. El proceso desde la negación, hasta la resignación puede apreciarse en la línea narrativa de la novela.


Allende nos brinda también una extensa autobiografía, desde su niñez, hasta ese momento (1992). Es una obra que lleva al lector por muchos estados de ánimo, que eran quizá los que su propia autora vivía en el momento de la creación del libro. Así, como uno puede encontrarse al borde del llanto en algunas páginas, se hallará sonriendo más adelante con las jocosas anécdotas de Allende.

Considero que "Paula" es una obra escrita con absoluta honestidad, porque en realidad Isabel esperaba que su hija pueda leerla y se mostraba ante ella tal cual es, o al menos tal como era en ese momento. Contiene humor porque según explica la autora quería que su hija reconstruya sus recuerdos y también se divierta un poco en el proceso: "La leerás algún día, estoy segura, y te burlarás de mí". escribía.


Con la misma transparencia Allende hace un meaculpa de los que considera sus errores como madre, la autora confiesa sus negligencias en la crianza de sus hijos, sus infidelidades y hasta un abandono al seno familiar.

La única observación importante que haría a la estructura de la novela es que inicia con Paula enferma y, en mi caso, me costó mucho imaginarmela como la persona llena de vida que Isabel refiere en sus recuerdos. Le pude dar un rostro y entidad a la joven solo cuando vi algunas fotos de ella... hasta entonces no dejaba de ser para mí la chica ángel.


Además de la autobiografía y de esta historia que conmueve, y seguro mucho más a padres o madres que perdieron a un hijo, la obra contiene también un importante aporte histórico sobre Chile del siglo pasado, la exuberante Venezuela de entonces, el Montevideo en oferta y los atardecederes de La Paz Bolivia, ciudad donde Isabel pasó algunos años de su niñez.

Creo que este es un libro vale la pena leer porque es un verdadero viaje por todas las emociones humanas. Isabel Allende es una de las pocas autoras, consideradas dentro de literatura universal que aún vive, aunque a decir de ella misma "le quedan ya muy pocos años de vida", se acerca a los ochenta (77 años), y qué mejor manera de conocerla que por lo que cuenta ella misma.



Claudia Campanini.


lunes, 20 de abril de 2020

La casa de los espíritus



"La casa de los espíritus" es la primera novela escrita por Isabel Allende y fue publicada en 1982. De esta obra hablaría muchos años después en sus novelas "Paula" y "La suma de los días", también autobiográficas.

Voy a contar un poco la versión de la autora sobre su obra, que según lo que cuenta nació casi por casualidad. Allende fue periodista en Chile, sin embargo, después del golpe militar de Pinochet se exilió en Venezuela donde trabajaba como maestra y no por vocación, sino por mera necesidad. Una mañana recibió la noticia de que su abuelo estaba a punto de morir y ante la imposibilidad de volver a verlo tomó una hoja y empezó a escribirle una carta simbólica contándole todo lo que sabía de su vida. Quería hacerle saber, aunque él no llegaría a leerla jamás, que no había olvidado cada una de sus anécdotas e historias contadas.

Poco a poco aquella carta fue tomando rumbos más literarios que misivos. Cada noche luego de trabajar y cocinar volvía a su tarea de hilar sus historias fantásticas. Al cabo de un año se dio cuenta que escribió más de 500 hojas. Allende aclara en sus novelas posteriores que muchas aspectos de "La casa de los espíritus" fueron exagerados e inventados. Sin embargo, mantuvo la esencia de su historia familiar, por lo que ella acomoda su obra dentro del subgénero autobiográfico, en los estantes estará marcada dentro del realismo mágico.


Según Allende esa novela fue escrita casi en estado de trance y surgió de manera espontánea porque nunca había considerado ni siquiera publicarla. Personalmente me permito dudar, creo que "La casa de los espíritus" nació como novela en el pensamiento de su autora y claramente de carta no tiene nada, pero en la versión oficial de la escritora la obra nació sólo como un intento de salvar su memoria, ordenar sus recuerdos, salvar los diarios de su abuela y poner nombre a sus imaginaciones. Fue su hija Paula quién después de leer su kilométrica carta le dio el título a su novela. Su entonces esposo le hizo correcciones importantísimas que a la autora se le habían pasado por alto, como por ejemplo el hecho de que sus personajes no envejecían.

Finalmente Allende pulió su obra, que vio con otros ojos, y la envío a más de un editor, soportando varios rechazos. Fue la editorial Sudamericana, administrada en realidad por españoles, la que le dio el sí. Poco tiempo después recibió su primer libro impreso y recordaría ese día por siempre como uno de los más felices de su vida. No mucho después "La casa de los espíritus" se convirtió en un éxito de ventas y no solo, la maestra disconforme de 42 años había debutado con todo en el mundo literario y recibió incluso la propuesta de Hollywood de adaptar su historia al cine. Así la novel escritora se vio de pronto codeandose con actores de la talla de Meryl Streep, Antonio Banderas y Winona Ryder quienes dieron vida a sus personajes.


Más allá de lo que parece una historia de sueño americano, un golpe de suerte u otra historia de las suyas, Allende no es el burrito flautista "que una vez acierta ¡por casualidad!", sino que demostró de allí en adelante que es una escritora consagrada con capacidad literaria de crear, ficcionar y narrar historias, Además de resistir de pie a la crítica que muchas veces la devora.

Pero volvamos a lo que nos convoca: su primera obra.

"La casa de los espíritus" narra la historia de una familia. Arranca con Rosa, una joven hermosa muerta en situaciones extrañas y Clara, su hermana menor, una niña con dotes de clarividencia. Sin embargo, el libro no está centrado en espiritismo ni prácticas oscuras, como se pudiese juzgar por el título, sino es una obra que abunda en historias de amor, desamor, poder, cotidianeidad y muerte, ocurridas en cuatro generaciones.


El punto más alto llega con la narración del golpe militar de 1973, desde la mirada de Isabel Allende, sobrina del presidente derrocado Salvador Allende.

Al inicio de la novela notará el lector una mezcla de la influencia de Juan Rulfo y García Márquez... De "Pedro Páramo" y "Cien años de soledad" para ser precisa, pero poco a poco la autora se fue soltando y creó su propia obra. Allende logró quizá lo que pretendía García Márquez, que en su obra haya de todo... Desde mi percepción hallé ese "de todo" en el título de Allende más que en el de Gabriel, aunque las comparaciones son siempre odiosas.

Como fortaleza o debilidad, según quien la juzgue, Allende tiene un estilo muy detallado para escribir y describir... Su pluma delata su feminidad. Abunda, sin embargo en adjetivos lo que tiende a alargar sus obras, leerla y entenderla es muy sencillo.

"La casa de los espíritus" es una novela que seguro atrapó o atrapará la atención de sus lectores. Aunque la primera impresión que dé es de lo inverosímil, es en cambio muy real. Es entretenida, conquista y conmueve.

Será por todo lo antes dicho que figura entre las cien novelas más importantes del siglo XX en castellano (Diario El Mundo).

Sin embargo, no todo fue gloria para Allende, en el auge del éxito de su carrera su hija Paula cayó terriblemente enferma y, al igual que a su abuelo, Isabel le escribió cientos de páginas contándole historias familiares y su suplicio al verla en coma. De allí nace "Paula", una de sus novelas más sentidas. Aquí abro un paréntesis para contarles que a pesar de que leí "Paula" hace algunos años me estoy proponiendo su relectura porque viene a ser como la historia tras bambalinas de "La casa de los espíritus" lo que sería ahora mucho más interesante para mí que la primera vez que la leí.

Isabel Allende nació en Lima Perú el 2 de agosto de 1942, durante una misión diplomática de sus padres. Su nacionalidad es chilena y por matrimonio americana. Cada ocho de enero empieza a escribir un nuevo libro, porque en esa fecha inició "La casa de los espíritus" y convirtió la data en una señal de buen augurio y según dice, por disciplina. Escribió 21 novelas. Desde 2004 es miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Letras y en 2010 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile. Con 72 millones de ejemplares es la autora viva con más títulos vendidos. Allende fue periodista y es escritora.



Claudia Campanini.

viernes, 27 de marzo de 2020

La peste

En medio de esta cuarentena surreal, y que tiene aislado a casi todo el planeta, llegó a mis oídos (ojos, en realidad), la recomendación del libro "La peste" de Albert Camus. Según quién lo sugería, el escritor y crítico Rafael Narbona, era un libro que nos ayudaría a comprender el proceso que se vive en una epidemia y no solo desde el punto de vista individual, sino también colectivo.


Así fue que elegí a Camus para acompañar este exilio, que resulta ser dentro de uno mismo. Sin embargo, cuando el libro llegó a mis manos, un ligero sentimiento de cobardía me atrapó por un momento y dudé en leerlo... tenía cierto temor a instalarme en otra catástrofe, si acaso la que estamos viviendo lo es ya y no fuera suficiente. Finalmente, lo leí. Quizá, porque necesitaba que alguien le ponga nombre a nuestras emociones en medio de un embate como este, y Camus lo hizo en una cronología impecable.


La peste fue publicada en 1947. Narra la historia de Orán, (Argelia) una ciudad sumida en una tediosa y casi infinita cuarentena a causa de la epidemia de peste. Allí, sus ciudadanos hasta ese momento indiferentes, sus autoridades y sus médicos se verán obligados a hacer frente a un enemigo que llega a romper rutinas, normalidades y trivialidades.


La obra es más ficticia que real. Porque si bien Orán existe y fue golpeada por varias epidemias, como la peste negra, el cólera u otras, ninguna de la magnitud de la novela ocurrió en el siglo XX, data en el la que se sitúa el libro. ¿Pero cómo pudo Camus imaginar un dolor tal a una epidemia y narrarlo como si lo hubiese vivido? Pues esta fue la forma en que el autor, que era además filósofo, intentó explicar con un ejemplo claro su teoría del absurdo, (capítulo aparte). Por otra parte, escribió este libro durante la segunda guerra mundial... Así que el escenario de sufrimiento, lo tenía.

En cuanto a la epedimia, los seres de Orán, retratados por el autor, resultaron ser iguales a los italianos hoy, a los americanos o a los bolivianos. Prueba irrefutable de que ante el dolor se revela nuestra naturaleza humana que es siempre la misma.

¿Quién de nosotros, por ejemplo, no se ha visto trazando un plan para "cuando termine la cuarentena" o tal vez más optimista, para cuándo termine la pandemia?, ¿quién no ha encontrado algún aspecto en esta crisis, para reírse apelado a un mecanismo de defensa tan humano como es el humor, para resistir el estrés?, ¿quién no se ha visto "matando" el aburrimiento con cualquier paliativo "para no pensar"? O, por último, ¿quién no se ha desconectado de las noticias porque "ya no quiere saber"?

Agotados todos los recursos que nos llevan a la abstracción, ¿quién en algún momento no se vio invadido por el miedo, la incertidumbre y después de todo... la soledad? Porque es cierto que ahora estamos con nuestras familias, más que nunca, pero enfrentar este proceso será muy personal e íntimo... Como bien dice el autor, a quien me permito parafrasear: Si bien el virus no está en el cuerpo de todos, sí se ha instalado en todos los corazones, y a todos hiere de una u otra forma.

La peste es un libro que vale la pena leer. Es una obra conmovedora que además de poner al frente nuestras reacciones ante el caos, también nos muestra la capacidad que tienen los seres humanos de trabajar en equipo, por más que parezca que nada se logre... nos cuestiona como sociedad en nuestra escala de valores y nos pone a meditar respecto a nosotros mismos ante el tiempo.

Si hubiese leído este libro en otro contexto, lo habría hecho con los ojos de quién lee ficción o con el corazón de quién lee una parte de historia. En realidad lo leí casi con dolor, pero también con esperanza. Con la esperanza de que por muy desgarradora que sea una historia, llega el día en que sin darte cuenta, empiezas a contarla en tiempo pasado.

Albert Camus fue filósofo, periodista y escritor. Publicó dos novelas a lo largo de su vida "El extranjero" en 1942 y "La peste" en 1947. Además, escribió un sinnúmero de ensayos, obras de teatro y cuentos. En 1957 recibió el premio Nobel de Literatura. Murió en un accidente automovilístico en 1960. Revivió en miles de hogares en 2020.


Claudia Campanini.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Cien años de soledad



Es muy probable que de "Cien años de soledad" se escuchen dos opiniones completamente opuestas. Están los que dicen que es una obra insufrible... pesada; y al otro lado, los que dicen que es una obra magistral. Y allí estará uno... al medio de estas dos demoledoras y contrarias opiniones, hasta que se anime a entrar a Macondo y formar su propio concepto.

Debo confesar que nunca empecé un libro más estresada, predispuesta a la dificultad y hasta al aburrimiento, como lo hice con este. Pero ahí estaba yo, con la misma estoicidad que el coronel Aureliano Buendía ante el pelotón de fusilamiento. Así me enfrenté a las casi 500 páginas y todo un centenario creado por Gabriel García Márquez.  Sin embargo, fue un viaje agradable, a momentos perturbador y a momentos asombroso. Eso sí... me gustaría, lo imposible, preguntarle a García Márquez un par de cosas que, o los periodistas de su época no se animaron, o pasaron por alto. 


La obra inicia cuando "el mundo era reciente y muchas cosas carecían de nombre", aunque lo era quizá para el lugar, pues la historia estaría ubicada cronológicamente en el siglo XIX. Se desarrolla en Macondo, un pueblo fundado por los Buendía, pero inventado por el autor, seguramente en América Latina. La historia va desde la creación del Pueblo: el descubrimiento del mundo, de sus objetos, sus creencias, la implementación de sus tradiciones; pasará por la llegada del poder del Estado y sus consecuencias: política, Iglesia, guerras y capital; y hasta su decadencia. 


El nombre original que Gabriel García Márquez había pensado para su obra era: "La Casa", porque si bien Macondo es importante, los protagonistas son los Buendía, una pareja de primos que inicia toda una estirpe donde abundará el incesto, el amor, el desamor, la muerte, pero sobre todo la soledad. 


Uno de los aspectos más curiosos de la obra, y posiblemente principal motivo de deserción de sus lectores, es la cantidad de personajes con el mismo nombre. Está por ejemplo José Arcadio, Arcadio, Arcadio Segundo, y así... cinco Arcadios en total... 


Por si fuera poco, está Aureliano, José Aureliano, Aureliano Segundo y 17 Aurelianos, hijos del coronel. Hacen un total de 22.


La redacción de la obra le tomó a García Márquez 18 meses. Un año y medio en los que él y su esposa tuvieron que empeñar prácticamente todo para sobrevivir, porque Gabriel había decidido trabajar tiempo completo en escribir y pulir su cuarta novela. Una vez que la terminó, no solo había acumulado cientos de páginas manuscritas, sino también meses de alquiler impagos, deudas y la paciencia de su mujer muy cerca del colapso.


La obra fue publicada en 1967, el 5 de junio cumplirá 53 años. Fue traducida a 35 lenguas y se vendieron 30 millones de ejemplares en todo el mundo. Encabeza las listas de lecturas indispensables y de las grandes obras de la literatura universal. Fue declarada por la crítica como la obra maestra de Gabriel García Márquez. Sin embargo, el autor declaró que su predilecta fue "El amor en los tiempos del cólera". 

Gabriel García Márquez nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, Colombia, y murió el 17 de abril de 2014, en la ciudad de México. Fue escritor, periodista y guionista. En 1982 ganó el Premio Nobel de Literatura.


Entrevistar a García Márquez no debió ser fácil, y como periodista era seguramente muy simple caer en el papel de subalterno que podría imponer, sin quererlo, tremenda inminencia... Quizá por ello no hubo periodista (y si lo hubo no lo encontré) que le pregunté: 

"Gabriel, si yo fuese escritor no se me hubiese ocurrido jamás que un hombre hecho, y seguramente no tan derecho, se enamore de una niña de nueve años... ¿Cómo se le ocurrió esto a usted? ¿No cree que tocó el peligroso terreno de la pedofilia?".

Yo ya creé mi propio concepto respecto a la obra y ahora me encuentro allí en medio de mis dos demoledoras y contrarias opiniones. Cien años de soledad es, por un lado, una obra magistralmente escrita y por otro, es una obra que transgrede más de la cuenta... casi, casi hasta herir. Me refiero a la seducción de menores, que sucede hasta tres veces en la obra. Un factor que solo señaló una iglesia Rusa y una que otra feminista., pero que la crítica literaria ha ignorado.


Claudia Campanini 

martes, 18 de febrero de 2020

La tregua



Permítanme, antes de empezar a hablar sobre el contenido de esta obra, contarles sobre un pequeño pendiente que tenía con ella. "La tregua" la leí tres veces, y no por fanatismo. La vi por primera vez en la Feria del libro de La Paz, quizá el año 2013... Leí la sinopsis en la contratapa y me interesó. Sin embargo, aún no había llegado el hermoso mensaje que todo empleado espera: "¡Ya depositaron!" Por lo tanto, mi amor a primera vista por "La tregua" no pudo ser.

Felizmente, a mi pobreza le quedaban pocos días. Así que cuando recibí el hermoso mensaje que confirma la transacción más importante del mes, me fui directito en pos de mi libro. Para mi desilusión se había terminado... Tuve que esperar seis meses, si mal no recuerdo, para adquirir finalmente un ejemplar. Entonces entré en aquella historia, cuyo argumento es el siguiente: Martín Santomé, un hombre de 49 años, contador, viudo y padre escribe un diario... Le pasa de todo y en realidad no le pasa nada (hasta que...). La magia de ficcionar con la cotidianeidad fue el punto alto de Mario Benedetti en esta obra.


La historia se cuenta en un año. Santomé empieza a escribir su diario un lunes 11 de febrero (de 1958) con la frase: "Sólo me faltan seis meses y veintiocho días para estar en condiciones de jubilarme". El diario queda concluido el 28 de febrero del año siguiente (el personaje no escribe todos los días).

Cuando me encontraba de lo más enganchada en la obra, ese 2013, olvidé el libro en un trufi que me conducía de la casa al trabajo. Se me partió el corazón, porque realmente en Bolivia comprar libros es muy difícil... A propósito... ¡es muy injusto que comprar libros en Bolivia sea tan difícil y caro! (bueno, al menos así era, espero que la cosa haya mejorado).

En 2016 dejé de trabajar y llegué al temido ocio del que justamente habla el autor en esta obra. Cuando se rompe un ritmo tan intenso de trabajo, creo que algo se rompe dentro de uno mismo... pero en fin. Supe que era el momento de reencontrarme con la novela y comencé la cacería de nuevo. Esta vez conseguirlo no me tomó más de un mes. Lo leí desde el principio, pensé que me cortaría la magia llegar a la mitad directamente, no fue tedioso... leer a Benedetti es siempre interesante. Me encontraba ya en la narración de agosto y perdí mi libro en el vuelo más difícil de mi vida (en mi viaje migratorio de La Paz hacía Italia). Siempre fui muy despistada, ¿se nota?, pero mucho más en las condiciones de total emotividad en las que viajaba...

Hace algunos meses me compré el libro de nuevo. Aquí es mucho más fácil. Lo compras por Internet y está en tu puerta al día siguiente (no estoy presumiendo... es de nuevo un reclamo de que las cosas no funcionen así en mi país, ¿cuándo funcionará correctamente el correo?).

Lo empecé desde el principio y... ahora sí hasta el final.


La tregua es un libro de muy fácil lectura. Su autor, como dije antes, es el escritor uruguayo Mario Benedetti quien la publicó en 1960. Benedetti fue poeta y cuentista por excelencia, pero con este título se instaló  también en el género "novela". Aunque, aclaro que no fue su primera novela ni la última, pero quizá la que tuvo más trascendencia.

La obra cuenta una historia de amor. En medio de su rutinaria vida el protagonista se ve sacudido por la llegada de una mujer que moverá todas sus estructuras y pondrá una pausa a su quietud un tanto espantosa. Le faltan casi siete meses para jubilarse y antes de su eterno domingo llega esta joven que lo invita a renacer, esa es su tregua.


Si bien el amor es el tema principal de la obra hace también un importante recorrido por otros temas como la muerte, la felicidad, el tiempo, la sexualidad, la sociedad y la búsqueda de una fuerza superior.

El primer significado de la palabra "tregua" es "cese temporal de hostilidades". ¿Pero quién le da una tregua y de quién vienen las hostilidades? ¿Es acaso de Dios? Ese es quizá el trasfondo de toda la novela: la permanente controversia del protagonista con la imagen de Dios y la construcción o deconstrucción de su fe.

Con tantas obras que escribió Benedetti muy poco se le ha preguntado puntualmente sobre el proceso de creación de esta novela, o al menos muy poco ha quedado documentado. Queda sin embargo la entrevista concedida a María Esther Gilio para el semanario uruguayo "Brecha". El autor cuenta que Martín Santomé, el protagonista de su obra, fue un personaje inspirado en su jefe. Un hombre que pasaba por poco los 50 años: "En un momento, siendo yo oficial de contaduría, mi jefe, viudo desde hacía un tiempo -un tipo muy bien, muy macanudo y muy calmo-, empezó a comportarse con una alegría de vivir que en él era desconocida. Un día yo le digo "Pero don Diego, ¿qué le pasa que está tan bien últimamente? (...) Me dice 'Vamos al café, te voy a contar'. Fuimos. 'Estoy enamorado', me dice. 'Pero el problema es que esta muchacha tiene la mitad de mis años'".

Según cuenta el autor, escribió la novela cuando él tenía 25 años y trabajaba en una empresa de repuestos de autos. Le dio vida en cinco meses. Cada día, durante dos horas, en la que cualquier otro funcionario iba a casa, él se instalaba en una mesa del café Sorocabana. Desde esa mesa diseñó a sus personajes y se inspiró en el paisaje montevideano, siempre presente en la obra.


¡No puede ir así, Mario!

A través de sus personajes Benedetti se lanza a hacer monólogos en dos temas que quizá hoy los omitiría: uno, sobre la mujer, sus ciclos, su sexualidad, etc. y el otro sobre la homosexualidad. Pienso que los colectivos más radicales quemarían en la hoguera la obra de Benedetti si saldría hoy y si el hubiese abordado esos temas en esta época. No queda más que asumir que hace 60 años las visiones al respecto eran bastante cerradas. Así que... perdonenlo.

Mario Benedetti (1920-2009) publicó a lo largo de su vida más de 80 títulos entre poesías, cuentos y novelas. Además, escribió críticas y artículos periodísticos. Fue sin duda uno de los escritores más prolíficos de la historia latinoamericana.

Según parece, fue lo que en su país se diría "un buen tipo"... pronto a la respuesta y de sonrisa amable, rasgo que lo desmarcaba del estereotipo de los intelectuales de la época.


Un dato interesante sobre "La tregua", según una publicación de El Diario de España, es que cuando Benedetti la envió al primer editor éste le devolvió el manuscrito y al parecer ni siquiera lo había leído. Más tarde "La tregua" se convertiría en una obra editada 150 veces en varios idiomas y fue además adaptada a la pantalla grande. Es más, la película argentina "La Tregua" fue nominada al Oscar como "mejor película extranjera" en 1975.


Alerta spoiler (Hilando fino):

En realidad no es un spoiler, pero sí quiero hablar sobre el final de la obra... un final no escrito. En una reseña anterior sobre "La divina comedia" afirmé que más que ser una historia religiosa era, para mí, muy en el fondo una historia de amor. Con "La tregua", desde mi percepción, sucede lo contrario, parece ser una historia de amor... pero allí en el fondo el eje es la búsqueda de Dios. Martín tiene un importante conflicto con su falta de fe. Si bien en la novela Benedetti pone sus conclusiones sobre Dios al final de la obra, su búsqueda terminó muchos años después (y ya hablo de la vida real, no de la obra) cuando Benedetti afirma que fue por muchos años agnóstico, pero que finalmente se declaraba ateo. Por lo tanto... me animo a decir que el final no registrado de "La tregua" es ese y para serlo acaba (de nuevo) en tragedia. No porque esté mal no creer en Dios, allá cada uno con sus credos o no credos, si se quiere... Sino porque evidentemente fue una búsqueda frustrada para el autor.


Claudia Campanini 

jueves, 6 de febrero de 2020

Pedro Páramo



Imaginen ustedes que se proponen la dificilísima tarea de escribir una novela... la logran y no sólo eso... sino que también hay quien está interesado en publicarla. Cajas y cajas les llegan finalmente con su libro impreso ¡Qué gran sensación! Pero pasada la algarabía... se dan cuenta que su libro no se vende.

¿Qué pasará por la cabeza de uno como autor? Seguramente que no fue una obra lo suficientemente buena como para que alguien pague el precio por ella. Yo hubiese hecho lo mismo que Juan Rulfo... regalarles ejemplares a mis amigos, allegados, conocidos, vecinos, y toda alma caritativa interesada en leer mi libro.

Lo que no sabía Rulfo es que su obra, infravalorada en su época, alcanzaría un "boom" 20 años después en los que batió récords inesperados de ventas para novelas latinoamericanas. Medio millón de copias se vendieron de pronto en la década de los setenta de sus obras creadas en 1953 y 1955, respectivamente (dato hasta 1977).

Bien... ya lo mencioné. Hablo de Juan Rulfo, escritor, guionista y fotógrafo mexicano nacido el 16 de mayo de 1917. Escribió una sola novela y es de la cual vengo a hablarles en esta reseña, se trata de "Pedro Páramo" (1955). Cabe aclarar sin embargo, que en 1953 escribió un libro de cuentos "El llano en llamas" y en 1980 publicó un guión de cine titulado "El gallo de oro", considerado para algunos como una novela.

Pedro Páramo


Es una obra enorme y sin embargo corta. Dependerá seguramente de la edición, pero las páginas no sobrepasan las 180 en la mayoría de los casos. Y es que la peculiaridad de Rulfo es la economía de sus palabras... No abunda en adjetivos, en descripciones ni en ningún vicio que busque extender la obra innecesariamente, es por ello que cuando uno empieza a leer su novela no puede parar hasta el punto final. Personalmente, quedé enganchada de la trama y el libro lo guardaré en algún lugar importante de mi casa y de mi vida.


Entre la magia de la narrativa del autor un punto importante es que el aspecto de los personajes queda librado a la imaginación del lector: "Habrá notado usted que son personajes sin rostro", dijo Rulfo en una entrevista concedida a Joaquín Soler Serrano en el programa "A fondo" (1977) y se refería precisamente a que en su obra no existen párrafos como: "era una hermosa joven, con una larga cabellera dorada, senos redondos y muslos fuertes", según sus palabras el autor quería que la gente se imaginé a personas "normales".

La obra se instala en un lugar imaginario "Comala", convertido en un pueblo fantasma al que llega Juan Preciado buscando a su padre, Pedro Páramo, como se lo pidió su madre antes de morir. La obra  está dividida por fragmentos, 69 en total, pero parece tener dos partes, la primera narrada por Preciado; y la segunda por algunos personajes, entre ellos, Páramo.


No cuento más. Pero sí digo que cada línea del libro vale la pena (vale el placer). Será por ello que en 2001 el periódico El Mundo la situó entre las 100 mejores novelas en español del siglo XX.

Rulfo ha concebido su obra de manera impecable y ha creado personajes con una imaginación que solo puede ser explicada como un don, o si se quiere como un inapelable talento.

Al finalizar el siglo XX la obra ya había vendido más de un millón de copias y fue traducida en 30 idiomas.

Rulfo llegó a ver el éxito tardío de su creación, pero quizá veía el fenómeno con cierta confusión: "La he olvidado ya, hasta cierto punto (...) las nuevas generaciones que a penas están leyéndola tienen una serie de problemas para entenderla, también yo los tuve para escribirla, la verdad... (Pero) mi generación no la entendió, ni la consideró nunca interesante", dijo en la entrevista antes citada y claro, no lo podemos culpar... 20 años le borran a cualquiera el entusiasmo.

¿Por qué no volvió a escribir? Fue la pregunta que quizá Rulfo escuchó más veces en su vida y nunca dio una respuesta demasiado convincente al respecto... Dijo que había estado ocupado en la creación de textos académicos o en creación de guiones. Sin embargo, alguna vez señaló que "escribir era un proceso de sufrimiento", y sospecho que probablemente no lo quería repetir.

Rulfo destruyó dos obras a lo largo de su vida que las tildó de "malas". Una sobre un campesino que migra a la ciudad de México, y la segunda que pudo ser autobiográfica... y al parecer no era demasiado afecto a las autobiografías... Fue huérfano, se crió en un orfanato que "era prácticamente una correccional" y en la que sólo aprendió a deprimirse... de esa depresión no se curó jamás, según sus palabras.

Hace poco se cumplieron 34 años de la muerte de Juan Rulfo (7 de enero de 1986). "¿Y de qué murió? Tal vez de tristeza. Suspiraba mucho". Los médicos dirán que fue un paro cardíaco.


Texto: Claudia Campanini
Imágenes: Pinterest

miércoles, 29 de enero de 2020

La Divina comedia


Escribir una reseña de La Divina comedia es un tanto complicado, como complicada es la obra. En el intento he caído varias veces en hacer casi un mapa conceptual, pero no es mi intención, ya que este no es un texto académico ni nada que se le parezca... Así que espero ponerle un poco de alma al asunto.

Primero que nada, hay que decirlo, ni "Divina" ni "Comedia". Se trata más bien de una obra que se apega mucho más a la tragedia. Quizá lo de "divina" viene porque es una obra de corte religioso y lo de "comedia" porque, según sus estudiosos, no termina de forma infeliz.

Su autor es Dante Alighieri, quien viene a ser para los italianos lo que Cervantes es para los hispanohablantes. Dante es considerado por muchos como el padre de la lengua italiana. Su obra escrita entre 1304 y 1321 se convertiría en la obra emblema de la literatura italiana y una de las más importantes de la literatura universal. Toda la obra está escrita en rima poética.


El libro está formado por 100 cantos y el libro dividido en tres partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Al ser una obra escrita durante la transición entre el medioevo y el renascentismo es de característica religiosa y teológica... Sin embargo, es también simbólica y por lo tanto cada pasaje puede contener doble significado.

No pude dejar de preguntarme ¿qué tenía dentro de sí Dante Alighieri para concebir esta obra en la que imaginó infiernos tan terribles? Seguramente la época de su creación influyó mucho, pero no me basta para entenderlo. O era un genio en el arte de la ficción o era un alma torturada por la ansiedad de la muerte y lo que hay más allá.

En fin, Dante imaginó el infierno como una especie de cono. Tenía nueve niveles y mientras más se descendía de nivel más graves eran los pecados y por lo tanto los castigos:


1. En el primer nivel estaba el Limbo donde habían almas buenas, pero que no habían tenido fe. Allí estaban filósofos como Sócrates, Aristóteles, etc. o el mismo Virgilio (autor de la Eneida) que guía a Dante por su travesía. En ese lugar no habían castigos, pero tampoco glorias.

2. En el segundo nivel o círculo estaban las almas que en vida se habían entregado a los placeres de la carne. Los lujuriosos recibían como castigo ser continuamente azotados por torbellinos.

3. La gula se pagaba en el tercer nivel y el castigo de sus moradores era ser torturados por Cerbero, el perro guardián de los infiernos en la mitología griega. 

4. La Avaricia se castigaba en el cuarto nivel y las almas que allí moraban tenían que cargar pesados sacos de oro.

5. Iracundos y perezosos yacían en este nivel y se hundían en pantanos.

6. En el sexto nivel la herejía se pagaba con fuego.

7. En el séptimo círculo un río de sangre hirviendo se tragaba a los violentos, entre otros castigos.

8. Los que habían cometido fraude estaban confinados en el octavo círculo y podían recibir 10 castigos diferentes, entre ellos, cargaban pesadas capas, eran continuamente heridos, sufrían de lepra o ardían en lagos eternos.

9. En el último círculo, que era todo de hielo, se congelaban dolorosamente los traidores.

(El fraude y la traición fueron concebidos por Dante como los peores pecados).

Para la alegría del lector Dante no quedará allí eternamente, luego pasará por el purgatorio que tiene siete círculos y llegará al paraíso.


Muchos son los significados que se le ha dado a esta obra a lo largo de los siglos. Desde el obvio: que es un manifiesto religioso, hasta el psicólogico... escuchaba al psicólogo Gabriel Rolón decir que todo ser humano tiene un infierno de Dante dentro con sus recovecos que se debe animar a recorrer. Hay quienes aseguran que fue un texto filosófico y hasta político... Yo sospecho, entre otras cosas, que fue una historia de amor. En la obra Dante recorre los dolores del infierno y el purgatorio. Mientras que en la paz del paraíso se encontrará con Beatriz, que viene a ser la fe. En la vida real Dante amó a una joven que se llamaba Beatriz y murió sin que el poeta pudiera hacer realidad su sueño de amarla. Al parecer su infierno personal terminaba con el reencuentro de su amada.




Texto: Claudia Campanini
Imágenes: Pinterest

Cometas en el cielo

«Afganistán, un lugar. Un lugar en alguna parte del mundo. Algo terrible pasa ahí. Y pasa desde hace mucho tiempo, ¿no?».  IMAGEN: AMBER CLA...